Día 323, 18/11
Ayer sábado como si fueran vacaciones, con mi hermano y mi cuñado en casa, tranquilamente, películas risas, estudio, juegos, cena y a dormir.
Hoy Domingo todo iba genial, hemos pasado la mañana, hablando, riendo, estudiando, jugando.
Pero a la una ha llegado mi padre.
Se ha puesto a dar órdenes como si estuviera en el cuartel.
Y lo triste, o el adjetivo que se quiera usar, es que cree que hay que hacer todo según el dice y se enfada si no lo haces sin chistar y a la primera.
Con lo a gusto que estábamos sin él.
No se podían haber quedado en murcia hasta esta tarde.
Es que siempre es igual, todo tiene que estar perfecto, pero aunque todo esté perfecto, siempre hay alguna mierda para renegar y ponerse a dar ordenes absurdas, que puede hacer el mismo, y que los demás debemos cumplir.
Y digo que son órdenes, por que ni pide las cosas por favor ni de las gracias nunca. Parece que le fuera la vida en decir una palabra amable dentro de su casa, eso si de puertas a fuera como si fuéramos una familia feliz, y hasta presume de sus hijos delante de otros.
Pero aquí nos tiene machacados mentalmente.
Me han dado ganas de ponerme las cosas para correr y no volver hasta la noche.
Si me quedo hoy en casa es por que mi madre me ha dicho que no me valla, y por que vienen unos amigos a comer y espero poder jugar con ellos al trivial.
Sino me hubiese ido hasta las 2 o 3 de la mañana, a correr por ahí.
Hoy Domingo todo iba genial, hemos pasado la mañana, hablando, riendo, estudiando, jugando.
Pero a la una ha llegado mi padre.
Se ha puesto a dar órdenes como si estuviera en el cuartel.
Y lo triste, o el adjetivo que se quiera usar, es que cree que hay que hacer todo según el dice y se enfada si no lo haces sin chistar y a la primera.
Con lo a gusto que estábamos sin él.
No se podían haber quedado en murcia hasta esta tarde.
Es que siempre es igual, todo tiene que estar perfecto, pero aunque todo esté perfecto, siempre hay alguna mierda para renegar y ponerse a dar ordenes absurdas, que puede hacer el mismo, y que los demás debemos cumplir.
Y digo que son órdenes, por que ni pide las cosas por favor ni de las gracias nunca. Parece que le fuera la vida en decir una palabra amable dentro de su casa, eso si de puertas a fuera como si fuéramos una familia feliz, y hasta presume de sus hijos delante de otros.
Pero aquí nos tiene machacados mentalmente.
Me han dado ganas de ponerme las cosas para correr y no volver hasta la noche.
Si me quedo hoy en casa es por que mi madre me ha dicho que no me valla, y por que vienen unos amigos a comer y espero poder jugar con ellos al trivial.
Sino me hubiese ido hasta las 2 o 3 de la mañana, a correr por ahí.
Así es su vida. Ayer estuvo filosofando sobre su vida. La muerte del compañero y el estado lamentable de su hermano, lo tienen, más aún, fuera de sí. Sin embargo y aunque no lo parezca, necesita mimos y palabras cariñosas.El jueves nos vamos a cenar fuera, ha invitado a Jose a través de María. Sólo quiere ser felíz,pero no sabe relajarse y disfrutar de las oportunidades que le otorga cada momento. Pobrecito...
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